lunes, agosto 8, 2022

Son cinco comunidades que forman la asociación de artesanas Warmi Awuadoras.

“No dejemos morir nuestros conocimientos ancestrales”

El pasado sábado 19 se realizó el taller de artesanía y elaboración de algodón, en un ambiente en «Casa de Palos» en Tarapoto, presentado por artesanas de la comunidad quechua, MARCA Warmi Awadora de la provincia de El Dorado.

Esta actividad es respaldada por el Programa Nacional de Conservación de Bosque y el Ministerio del Ambiente; ambas instituciones trabajan con 5 comunidades nativas para fortalecer la producción, conservación de bosques y emprendimientos.

La artesana Eloidí Salas Tuanama, de la Comunidad Nativa Copolsacha (El Dorado), indicó que ha sido invitada por la representante del Programa Nacional de Conservación de Bosque, para realizar este intercambio cultural con el público interesado en Tarapoto para enseñar y transmitir su arte del tejido y artesanías, como la pretina, pates, esteras, y la misma realización de tejido de algodón blanco y el algodón nativo pardo.

Eloidí Salas, refirió que está contenta junto a sus compañeras artesanas del sector Pucalpillo por la acogida que tuvieron, “nos sentimos agradecidas por el valor que le dan a nuestro trabajo que hemos aprendido de nuestras madres y abuelas, en estos tiempos la pandemia también nos ha golpeado, mucha de nuestra gente ha fallecido y otros se encuentran enfermos; antes podíamos sacar a vender nuestra artesanía, ahora la enfermedad no ha perjudicado” señala.

En representación de la Asociación Warmi Awuadora tienen interés en promover su conocimiento ancestral “no dejemos morir nuestro conocimiento ancestral” Hasta antes de la pandemia el turismo y comercio es su principal ingreso económico.

Objetivos del Programa Nacional de Conservación de Bosques

La consultora del Programa Nacional de Conservación de Bosques, Ruth Yatzahuanga, explicó que los objetivos de estas actividades de artesanía y medio ambiente, es crear una conciencia en el cuidado del bosque, crear nuevos emprendimientos y fortalecer la producción de las artesanías con la finalidad de posicionarse en nuevos mercados.
Para fortalecer estos actos se va generar un vínculo con el Registro Nacional de Artesanos (RNA), para la promover la siembra del algodón nativo.

“Se ha ido olvidando lo que es el proceso de confección de algodón y hoy queremos recuperarlo”, acotó la especialista.

Otro punto a considerar es conseguir una promoción cultural con el público interno y externo; para enseñar a las madres para fortalecer sus habilidades para usar los nuevos medios tecnológicos (redes sociales), para mostrar al mundo lo que pueden elaborar, “Se busca entrar a otros mercados”, dijo.
“Trabajar con mujeres nativas es saber entender sus tiempos, espacio y funciones en sus localidades”, dijo Ruth Yatzahuanga, debido al alto índice de machismo que aún existe en sus comunidades, tienen que hacer de madres, cocinar y atender al marido, esto según sus costumbres y cosmovisión.

Asimismo, pide a la Cámara de Comercio, Producción y Turismo de San Martín crear estrategias que permitan valorar más las artesanías que existen en la región. De igual modo, que trabajen con las mujeres artesanas que cada día tienen mayor conciencia y organización.

El algodón pardo nativo, a punto de extinguirse ante competencia desleal.

El algodón nativo en su diversidad de colores –materia prima con la que trabajan las mujeres-, ha decaído en su uso para la elaboración de textiles tradicionales como pretinas, cumbes, o paños; debido a la disminución del precio en el mercado ante la competencia del mercado para adquirir material sintético o de algodón mercerizado para el tejido de bajo costo.

Todo este escenario ha afectado la vida en las comunidades nativas, en nuestras chacras y la misma transmisión de saberes vinculados a las prácticas de valores culturales de nuestros ancestros y la propia crianza.

A esta disminución de materia prima natural agregar a serias limitaciones de capacidades de las mujeres en el desarrollo e innovación de productos con la fibra de algodón y el conocimiento de herramientas de gestión y control de la producción de piezas artesanales.

La pandemia y sus consecuencias en la comunidad.

El mercado principal, entre el 60 a 70% era el turismo, vièndose disminuido desde el inicio de la pandemia. Muchos talleres artesanales del arte indígena han desaparecido y podrían desaparecer en los próximos años si no se adaptan a un cambio, trayendo abajo el trabajo y el saber cultural ancestral, urge que todos los niveles de gobierno y la sociedad civil tomemos con mayor seriedad el tema.

La marca WARMI AWADORAS son productos de 50 mujeres emprendedoras de cinco comunidades Kichwa de San Martín quienes han logrado iniciar su emprendimiento a través del incentivo económico que reciben del Programa Bosques y otros aliados.

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