Sauce como principal recurso turístico de la región, merece autoridades con visión de desarrollo sostenible; el lago es el recurso más importante que tenemos que proteger: sin lago no habrá turismo.
En medio de crecientes preocupaciones por el impacto ambiental en el distrito de Sauce, el regidor de la Municipalidad Distrital de Sauce, Luis Alberto Angulo Flores, ofreció declaraciones que evidencian falta de comunicación interna en la gestión municipal, así como incertidumbre frente a una intervención con maquinaria pesada en el sector conocido como el filo, recientemente supervisado por la Fiscalía Ambiental.
El regidor Luis Alberto Angulo Flores fue enfático al señalar que, tras la visita del fiscal del medio ambiente, no ha recibido ninguna convocatoria, llamada o notificación por parte del alcalde, lo que refleja – según sus palabras – una preocupante ausencia de articulación dentro del gobierno local. “No he recibido ningún tipo de comunicación que me vincule al tema”, sostuvo.
En esa misma línea, indicó que no se ha convocado a sesión de concejo municipal desde la fecha de los hechos, pese a tratarse de un caso que podría tener implicancias ambientales relevantes. Precisó que el concejo realiza dos sesiones ordinarias al mes y entre dos a tres sesiones extraordinarias, dependiendo de la coyuntura, pero en este caso no existe hasta ahora ningún acuerdo formal que respalde la ejecución de trabajos en la zona intervenida.
Respecto a posibles coordinaciones internas, el regidor deslizó que el equipo de medio ambiente de la municipalidad podría haber sostenido reuniones reservadas, aunque reiteró que él no ha sido partícipe de ninguna decisión oficial relacionada con dicha actividad.
Sobre el impacto en el territorio, el concejal admitió que no ha acudido personalmente al lugar de intervención, argumentando que su presencia podría ser malinterpretada por la población. Sin embargo, aseguró que desde su caserío es posible observar el daño ocasionado en el cerro, lo que confirma la magnitud de la remoción de tierras.

En cuanto a la maquinaria utilizada, indicó que ya no se encuentra en la zona ni bajo custodia policial, lo que abre interrogantes sobre el control y seguimiento de la intervención.
Uno de los puntos más críticos abordados durante la entrevista fue el impacto de las lluvias en un terreno alterado. El regidor fue claro: la remoción de tierra en laderas, combinada con precipitaciones persistentes, genera deslizamientos que terminan afectando directamente al lago Sauce. “Todo ese material baja por quebradas y riachuelos hasta llegar a la laguna”, explicó, advirtiendo un proceso de sedimentación que podría comprometer el ecosistema.
Consultado sobre su rol frente a esta situación, el regidor reconoció que tiene la facultad de solicitar la intervención de entidades como la Autoridad Regional Ambiental, el ALA y la DIGESA, aunque señaló que requiere mayor información técnica y claridad sobre los hechos antes de formalizar cualquier pedido institucional. No obstante, también admitió que a nivel personal podría gestionar estas solicitudes en favor del bienestar colectivo.
Finalmente, dejó abierta la posibilidad de actuar en defensa del interés público: “Con conocimiento de causa se podría hacer, pero personalmente también se puede solicitar en aras del bien de la población”, afirmó.
Las declaraciones del regidor Luis Alberto Angulo Flores ponen en evidencia no solo posibles irregularidades en la toma de decisiones dentro de la municipalidad, sino también la urgencia de garantizar la protección del lago Sauce, considerado el principal atractivo turístico de la región San Martín. La falta de coordinación, sumada a los impactos ambientales visibles, plantea un escenario que exige acciones inmediatas, transparencia institucional y una visión clara de desarrollo sostenible.




