Los acuerdos alcanzados por CONACCUNAY con la PCM y cinco sectores del Ejecutivo abren una nueva etapa de coordinación para enfrentar la contaminación, fortalecer el monitoreo ambiental, promover actividades productivas legales y evaluar medidas frente al avance de la minería ilegal. El reto será convertir estos compromisos en acciones, presupuesto y presencia efectiva del Estado.
La grave situación de la cuenca del Nanay llegó a la agenda del Gobierno tras las reuniones sostenidas por la Coordinadora de Comunidades Nativas y Campesinas de la Cuenca del Nanay (CONACCUNAY) con la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM), el Ministerio de la Producción (Produce), el Ministerio del Ambiente (Minam), el Ministerio de Energía y Minas (Minem) y la Autoridad Nacional del Agua (ANA). La organización expuso las amenazas que enfrenta la cuenca y planteó una respuesta integral para su protección y desarrollo.
Uno de los principales acuerdos fue incorporar la problemática del Nanay y la participación de CONACCUNAY al grupo de trabajo promovido por la PCM, inicialmente enfocado en la cuenca del río Tigre. Se acordó que el Nanay presente su plan de trabajo para atender las necesidades de desarrollo de la cuenca y sus afluentes. CONACCUNAY planteó además crear un Proyecto Especial Multisectorial para el Desarrollo Integral de la Cuenca del Nanay y sus afluentes, propuesta que será evaluada para articular las intervenciones del Estado. También solicitó revisar las declaraciones de emergencia ambiental y sanitaria y sus planes de acción.

Ante la preocupación por la contaminación, la ANA se comprometió a continuar el monitoreo de la calidad del agua, coordinando con CONACCUNAY el diseño, ejecución y difusión de los resultados. A su vez, ANA y Produce acordaron elaborar una hoja de ruta para articular el monitoreo del agua y los peces. La autoridad del agua anunció un próximo diagnóstico sobre la calidad del agua superficial del río Nanay, mientras Produce solicitará a Sanipes los estudios realizados sobre los peces de la cuenca.
Frente a la expansión minera, CONACCUNAY pidió al Minem ampliar territorial y temporalmente la suspensión del otorgamiento de concesiones mineras, planteando que sea indefinida. El pedido será evaluado con el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (Ingemmet). También propuso que la nueva legislación sobre Minería Artesanal y de Pequeña Escala (MAPE) mantenga la prohibición de minería en ríos y cochas e incorpore la prohibición del uso de mercurio. El Minem, además, coordinará acciones para avanzar en la electrificación rural del Alto Nanay, Iquitos y Punchana.

El río Nanay es la principal fuente de agua de Iquitos y sostiene ecosistemas de alta biodiversidad, además de actividades pesqueras y medios de vida de numerosas familias. El avance de la minería ilegal amenaza no solo el ambiente, sino también la salud pública, la seguridad alimentaria, la economía local y a quienes defienden el territorio.
El Nanay no necesita más promesas sobre el papel: necesita que el Estado convierta sus compromisos en decisiones y acciones para proteger el agua que sostiene la vida de toda una población.



