El partido pidió a la ciudadanía participar en una protesta pacífica y alertó sobre posibles afectaciones a la legitimidad de los comicios.
En medio de la tensión política, Juntos por el Perú convocó a una movilización nacional pacífica tras la renuncia de Piero Corvetto a la jefatura de la ONPE, hecho que —según el partido— podría impactar en la confianza del proceso electoral.
A través de un pronunciamiento, la agrupación advirtió sobre una “narrativa de fraude” impulsada por sectores políticos para deslegitimar los resultados, y cuestionó decisiones que —afirma— pondrían en riesgo la transparencia electoral.
El pronunciamiento también incluyó un llamado a los observadores internacionales, instándolos a mantenerse atentos tanto a la transparencia del conteo de votos como al desarrollo de una eventual segunda vuelta electoral, en un contexto donde los organismos electorales continúan reportando avances en el escrutinio.
La tensión política se ha intensificado además por la estrecha diferencia entre los candidatos Rafael López Aliaga y Roberto Sánchez, cuyos posicionamientos reflejan la polarización actual. Mientras el primero exige nuevas elecciones alegando un presunto fraude, el segundo sostiene que existe un intento deliberado por desconocer resultados legítimos.
Asimismo, anunció la creación de un frente en defensa de la democracia para vigilar el proceso y garantizar el respeto al voto ciudadano.
El partido también pidió a observadores internacionales mantenerse atentos al conteo de votos y a una eventual segunda vuelta, en un contexto marcado por la polarización política y cuestionamientos al sistema electoral.



