Clima no disponible
1 PEN = 0.297 USD|1 USD = 3.362 PEN

Cuando la innovación nace de la perseverancia: El testimonio de jóvenes mujeres sanmartinenses que triunfan a nivel nacional

La constancia, la creatividad y la convicción de transformar lo que otros desechan llevaron a dos jóvenes emprendedoras de San Martín a destacar en un concurso nacional. Sus historias demuestran que la perseverancia, el conocimiento y el compromiso con la sostenibilidad pueden abrir caminos de desarrollo para la Amazonía y convertir los desafíos ambientales en oportunidades de innovación.

La cáscara de café que se convirtió en innovación amazónica

La economía circular encontró una de sus mejores expresiones en el trabajo de Marta Ruiz Pérez, representante de la empresa Café Mujer, quien obtuvo uno de los principales reconocimientos del concurso nacional Fondo Emprende Circular, organizado por el Instituto de Desarrollo Industrial Sostenible (IDIS) con el respaldo de la Unión Europea, la Cooperación Alemana y otras organizaciones internacionales. Su propuesta destacó entre cerca de 200 iniciativas presentadas en todo el país y logró ubicarse entre las 20 finalistas que defendieron sus proyectos en la etapa decisiva desarrollada en Lima.

La iniciativa apuesta por darle una nueva vida a la cáscara de café, un residuo que normalmente es descartado durante el despulpado del grano, transformándolo en harina y diversos productos con valor agregado. Entre ellos sobresale una innovadora salsa tipo BBQ amazónica, elaborada con harina de cáscara de café deshidratada, tomatito amazónicoorégano de la zonaají dulce y miel de cacao, una combinación que incorpora identidad regional y sostenibilidad en un solo producto.

Marta Ruiz Pérez explicó que Café Mujer desarrolla actividades de producción y comercialización de café en las regiones de San Martín y San Ignacio (Cajamarca). Este año decidieron replantear su modelo de negocio bajo un enfoque de economía circular, analizando cada eslabón de su cadena productiva hasta identificar que la cáscara de café era uno de los residuos de mayor volumen y, al mismo tiempo, una oportunidad para innovar.

La emprendedora señaló que, tras conocer experiencias exitosas desarrolladas en Costa Rica, adaptó esos conocimientos a la realidad amazónica, incorporando ingredientes propios del territorio y desarrollando productos con identidad regional. El proyecto recibe además el acompañamiento técnico del CITE Productivo San Martín, institución que brinda soporte mediante análisis de laboratorio y procesos de validación.

El emprendimiento también tiene un fuerte componente familiar. Café Mujer está integrado por su esposo, responsable del área comercial; su cuñada, ingeniera agrónoma encargada del trabajo en campo; y la propia Marta Ruiz, quien lidera el desarrollo agroindustrial. Paralelamente, la empresa impulsa la fabricación de biomateriales elaborados con borra de café, utilizados para artículos promocionales y merchandising, ampliando así el aprovechamiento integral de los residuos generados por la caficultura.

Durante la final del concurso, cada participante dispuso únicamente de tres minutos para convencer al jurado. «La experiencia fue muy enriquecedora porque nos permitió compartir conocimientos con otras emprendedoras y establecer contactos que nos ayudarán a seguir creciendo», comentó.

Como reconocimiento, recibió un incentivo económico de S/ 10 mil, recursos que serán destinados a la adquisición de equipos para fortalecer la producción de harina de cáscara de café y ampliar la capacidad de su empresa. Asimismo, anunció que continuará desarrollando nuevos productos bajo el enfoque de la economía circular, entre ellos una infusión elaborada con cascarilla de cacao, bagazo de caña y cáscara de café, demostrando que los residuos agroindustriales pueden convertirse en productos sostenibles con alto potencial comercial.

Origen Puro: cuando las frutas olvidadas vuelven a la vida

Mientras una emprendedora transformaba los residuos del café, otra encontró una oportunidad en las frutas que el mercado ya no podía vender. Jenny León Olaya, fundadora de Origen Puro, convirtió frutas maduras que normalmente terminan en la basura en una bebida fermentada con cultivos vivos que promueve la salud digestiva y reduce el desperdicio de alimentos, consolidando un emprendimiento que representa una nueva visión sobre el aprovechamiento responsable de los recursos.

La historia comenzó hace aproximadamente cinco añoscuando la joven administradora de negocios decidió aprender de manera autodidacta técnicas de fermentación natural. Inicialmente preparaba alimentos fermentados para su familia y luego comenzó a compartirlos con personas cercanas que presentaban problemas digestivos. Los resultados obtenidos despertaron en ella la convicción de que esos conocimientos podían convertirse en un negocio con impacto social y ambiental.

Hace apenas nueve meses nació oficialmente Origen Purouna marca que trabaja junto a siete comerciantes del mercado principal, quienes suministran frutas que ya alcanzaron un alto grado de maduración y que conservan todas sus propiedades para el consumo.

Esas frutas ingresan a un proceso de fermentación natural mediante cultivos vivosdando origen a una bebida ligeramente gasificada rica en probióticos naturalesmicroorganismos beneficiosos para el equilibrio del microbiota intestinal. Según explicó la emprendedora, su consumo favorece la digestión, ayuda a reducir la inflamación abdominal, los gases y el estreñimiento, especialmente después de comidas abundantes.

La bebida conserva sus mejores características durante 15 a 20 días, periodo en el que mantiene un sabor fresco y agradable. Posteriormente continúa fermentándose de manera natural, incrementando su acidez y desarrollando un ligero contenido alcohólico propio del proceso biológico, sin que ello signifique que el producto haya perdido calidad.

Actualmente, Origen Puro ofrece ocho sabores, aunque cada uno requiere un registro sanitario independiente, un proceso que demanda importantes recursos económicos. Esa realidad impulsó a Jenny León Olaya a participar en diversos programas de fortalecimiento empresarial.

Su camino incluyó el ingreso a la Cámara de Comerciodonde conoció oportunidades de capacitación y acceso a fondos concursables. Más adelante fue seleccionada por el programa de preincubación de BioNova, incubadora de la Universidad Nacional, donde obtuvo un capital semilla de S/ 5 mil, recursos que permitieron fortalecer el emprendimiento y validar el potencial comercial de su propuesta.

Con la mirada puesta en el crecimiento, la emprendedora proyecta implementar una mini planta de producción que incremente su capacidad de fabricación y facilite el cumplimiento de todos los estándares necesarios para ingresar a nuevos mercados. Esa búsqueda permanente de oportunidades la llevó a postular al concurso impulsado por la Cámara de Comercio e IDES, logrando superar todas las etapas hasta defender su proyecto en la gran final realizada en Lima.

Fueron solo tres minutos para convencer al jurado de que una bebida elaborada con frutas recuperadas podía convertirse en un negocio innovador y sostenible. Antes de ingresar a la exposición, alentó a las demás representantes de San Martín con una frase que hoy resume el espíritu de su emprendimiento: «Las cuatro tenemos que regresar a San Martín ganadoras, porque no hay imposible cuando tienes fe y confianza en lo que estás luchando.»

Más que una bebida fermentada, Origen Puro representa una nueva forma de comprender el valor de los alimentos, demostrando que la innovación también puede surgir desde un mercado local cuando existe perseverancia, conocimiento y compromiso con el desarrollo sostenible.

Las historias de Marta Ruiz Pérez y Jenny León Olaya confirman que el talento femenino viene impulsando una nueva generación de emprendimientos amazónicos donde la economía circular, la innovación, el valor agregado y el aprovechamiento responsable de los recursos se convierten en motores de desarrollo. Su reconocimiento nacional no solo premia dos proyectos empresariales exitosos, sino también años de aprendizaje, esfuerzo silencioso y dedicación, demostrando que la perseverancia de las mujeres jóvenes puede transformar residuos en oportunidades y abrir nuevos caminos para el futuro de San Martín y de la Amazonía peruana. Por: Beto Cabrera Marina

Comparte esta publicación:

Facebook
X
LinkedIn
WhatsApp